AMR y logística interna: cómo KF optimiza el transporte de los componentes
Cuando la logística entra en la producción
En un entorno productivo, también el movimiento de los materiales puede tener un impacto significativo en la eficiencia de los procesos.
Llevar el componente adecuado al lugar adecuado y en el momento adecuado significa reducir tiempos de espera, evitar desplazamientos innecesarios y mantener el flujo productivo continuo.
Por eso Key Future ha introducido un sistema basado en la tecnología AMR – Autonomous Mobile Robot, diseñado para automatizar el transporte de los componentes desde el almacén hasta el área de producción.
El reto: mover sin comprometer el entorno
El proyecto debía responder a necesidades específicas.
El almacén se encuentra en la planta baja, mientras que el área productiva está en la segunda planta. Era necesario, por tanto, garantizar una transferencia rápida y continua de los materiales entre ambos entornos.
Al mismo tiempo, el sistema debía preservar las características del entorno productivo, evitando:
- la presencia de trazas magnéticas en el suelo;
- un aumento de la cantidad de polvo en el área de producción;
- modificaciones significativas en la infraestructura existente.
La solución: un AMR integrado en el flujo productivo
El sistema desarrollado prevé el uso de un robot móvil autónomo, integrado con un sistema de transporte vertical mediante ascensor.
El AMR mueve los materiales desde el almacén y los transfiere automáticamente al área productiva, utilizando el ascensor para conectar los distintos niveles de la planta.
La integración se ha diseñado para reducir al mínimo la entrada de polvo en el entorno productivo y mantener inalterada la infraestructura existente.
A diferencia de los sistemas AGV tradicionales, que siguen recorridos preestablecidos, los AMR utilizan sistemas de navegación y sensores para moverse de forma autónoma por el entorno y detectar y esquivar los obstáculos.
Más eficiencia, sin transformar la planta
La introducción del AMR permite hacer más fluida la logística interna, automatizando una parte de los desplazamientos y reduciendo las actividades manuales.
Entre las principales ventajas:
- ningún impacto significativo en la infraestructura existente;
- mayor eficiencia en el movimiento de los materiales;
- reducción de los costes operativos ligados a la logística interna;
- transporte autónomo y continuo;
- gestión inteligente de los obstáculos;
- mayor seguridad en los desplazamientos.
El resultado es un flujo logístico más eficiente y flexible, capaz de adaptarse a las necesidades de la producción sin exigir una transformación radical de los espacios.
Automatización que trabaja junto a la producción
Para Key Future, introducir nuevas tecnologías significa encontrar soluciones capaces de integrarse realmente en los procesos existentes.
El AMR se convierte así en parte de un modelo productivo cada vez más conectado, en el que automatización, eficiencia y calidad del entorno de trabajo pueden convivir.
Porque una Smart Factory no es solo una fábrica más automatizada.
Es una fábrica en la que cada proceso está diseñado para trabajar mejor, de forma más segura y eficiente.



